Camping Altamira en Santillana del Mar Review

Fuimos al Camping Altamira en Santillana del Mar con unos amigos que querían ir de Bungalow. La idea era acercarnos hasta el parque de Cabarceno, aunque al final no fuimos. No fue nuestra primera opción. Nuestros amigos llamaron a varios campings de Cantabria (camping Santillana, campingred Oyambre, etc) y todos tenían los bungalows reservados.


El camping Camping Altamira estaba casi vacío a finales de junio de 2015, a pesar de hacer un tiempo magnífico. No todos los bungalow estaban ocupados y solo había otra tienda. Hay una buena zona de caravanas permanentes y "chiringuitos ", en el peor sentido de la palabra.


Es un modelo de negocio respetable pero a mi no me gusta.

Tiene un buen parking a la entrada, donde guardar el coche sin necesidad de ocupar espacio en la parcela. Estas son pequeñas. Tienen una superficie de unos 50 m2, aproximadamente 12 metros de largo por cuatro de ancho. Es una anchura insuficiente. Sobre una pequeña loma están dispuestas en terrazas. Son tan estrechas que la puerta de la tienda da al escalón de la siguiente parcela. En el lateral de la tienda si que teníamos sitio para comer. Son bastante llanas aunque alguna tenía baches.


Al lado del camping parecía haber una explotación agrícola o ganadera. El viento traía ese olor tan característico de las pilas de hierba ensiladas en plástico negro. Una de las licencias Raminp no parece estar correctamente otorgada. Camping y explotación agrícola tan cerca no creo que sean usos compatibles.


Los baños están anticuados. La limpieza ha sido correcta todo el fin de semana. Hay 12 wc y 10 duchas para todo el camping. No hay jabón ni en los lavabos ni en las duchas. Los rollos de papel higiénico son generales, no en cada WC, lo que no me gusta nada. En los fregaderos no hay agua caliente.

El sitio para vaciar el wc químico es incómodo, cutre y sucio.




No venden hielo; tuve que ir a una gasolinera que queda a unos 2 km. Durante la noche se escucha, no demasiado intenso, un ruido sordo continuo, como de motor o bomba, cuyo origen no pude identificar.

Disfrutamos de la piscina aunque no tiene demasiado césped ni hamacas. La piscina de niños es en realidad un charco. Aún así, lo pasaron pipa.


El parque infantil está bien, aunque alguno de los juegos está un poco deteriorado.


Los bungalows están apilados unos al lado de los otros. Tienen una terraza muy agradable y una pequeña zona de césped delante. No son demasiado bonitos. Por dentro son un poco tristes.Tienen menaje completo y electrodomésticos: cocina de dos fuegos, nevera y microondas. Las camas tienen sábanas y mantas. Cobran 55 euros la noche. Las parcelas justo la mitad.


El personal va uniformado y fue agradable al llegar. Nos enseñaron el camping y nos ayudaron a escoger la parcela. No admiten tarjetas. La cafetería no invita a entrar. No nos pudieron preparar un bocadillo ni servirnos un Aquarius. Al marcharse, fueron maleducados con nuestros amigos por un malentendido con la hora de salida.

Nos encantó Santillana del Mar. Es un pueblo precioso. Estaba en fiestas, Santa Juliana, como su propio nombre indica. Queda a un par de kilómetros del camping. Nada más entrar en el pueblo hay un parking gratuito al lado de la oficina de turismo.

Cenamos muy bien en el restaurante del hotel Altamira. Al fresco, en un patio muy agradable, por unos 20 euros por persona. Las anchoas, las croquetas y las rabas exquisitas. Muy rica la ensalada de ventresca de bonito. Decepcionantes la quesada y el revoltijo de morcilla. Agradable la mouse de limón. Servicio excelente: nos pusieron dos tronas y enseguida atendieron a los niños.

Al día siguiente comimos en el magnífico patio de la sidreria Casa Miguel. Unos 15 euros por persona. Buen menú infantil, con uno comen dos niños. Anchoas, langostinos y ensalada de queso de cabra con cecina ricos. Patatas cuatro salsas olvidables. Buen servicio. Atendieron enseguida a los niños.

¿El camping Altamira puede convertirse en un Glamping?

El terreno tiene muy buenas posibilidades y muy buenas vistas. El acceso por carretera es cómodo y está muy cerca de Santillana del Mar.

Tendrían que reducir a la mitad la capacidad. En las parcelas aterrazadas que quedarían libres podrían instalar mesas de madera de picnic como las de Huttopia. Las parcelas pasarían a tener unos 100 m2 y la mesa aportaría mucho valor añadido. Tienen que plantar más árboles y setos, ahora mismo la sombra y la intimidad son insuficientes. Escuchamos a una empleada que, este año, debido a las abundantes lluvias de este invierno, los plátanos no se habían desarrollado tanto después de la poda como otras veces.



Tienen que renovar el interior de los baños íntegramente.

Podrían instalar tiendas de tela y madera en la parte trasera del camping. Es la zona más bonita aunque es un poco ventosa. Las tiendas de tela y madera pueden tener baño y chimenea propia o no. También se puede construir una zona de servicios exclusivas para ellas. Suponen una inversión de entre 8000 y 12000 euros por unidad. Pueden alquilarse por 100 euros la noche y aumentan el grado de ocupación en temporada baja.

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Lo que más nos gustó

La tranquilidad de la temporada baja.

El parking a la entrada.

El buen tiempo que animaba a bañarse. A los niños les encantó la micropiscina.

La limpieza de los baños.

Que nos dejaran quedarnos hasta las cinco de la tarde el domingo.

Lo que menos nos gustó

La estrechez de la parcela.

El envejecimiento de los baños, la ausencia de jabón y de papel higiénico.

El ambiente de las caravanas permanentes.

La cafetería y el supermercado, desprovistos de lo más básico.

Algunas actitudes del personal.

Hubo tranquilidad, estuvimos bien el fin de semana y disfrutamos del sol en la piscina pero yo en un camping busco más espacio y más calidad.

Altamira Camping Park