Camping Arna. Lac du Léon/Vielle Saint Girons

Hace un par de años tuvimos nuestra primera experiencia de camping naturista en el maravilloso Domaine de l'eglantiere.

Ahora nos decidimos por el camping Arna, o Arnaoutchot, en las Landas, muy cerca del Lago de Léon; a poco más de una hora de la frontera de Irún.

1. El camping

El camping arna es gigante, el más grande de todos en los que hemos estado. 45 hectáreas sin contar con una playa prácticamente exclusiva.

En ese espacio caben 1000 parcelas. Aproximadamente la mitad ocupadas por bungalows de diversos tipos. Hay mobilhome Wallaby de los años 70 y 80, que creo que pertenecen a propietarios particulares. El camping no ha permitido excesos en forma de "chiringuitos" como en otros campings.
Hay bungalows modernos de marca IRM o O'Hara de diversas dimensiones : son los que aparecen en la web con el nombre de Chalet o Cottage.


Luego hay diversos alojamientos singulares, que son los que más nos gustan a nosotros, como la Cabane Nid Perché (cabaña en el árbol para dos personas), la Cabane Marensin (un alojamiento de tela y madera de lujo para hasta seis personas), las roulotte (con forma de carromato antiguo pero con todas las comodidades) y los Coco Suite, que luego revisaremos en detalle. También alquilan unas tiendas que se llaman Bengalí, que ya hemos visto en varios campings pero que son tan feas por los extraños colores utilizados en el exterior que no entiendo quien los puede alquilar.

Estas cifras nos dan una media de 450 m2 por emplazamiento, lo que nos permite imaginar lo desahogado que es este camping.

Es tan grande que está dividido en 12 zonas.

Arbousiers y Chibottes son las zonas más cercanas a la piscina y restaurantes. Entre las 2 suman más de 300 bungalows, aunque en la primera hay algunas parcelas. En la parte baja de arbousiers hay unos carromatos con muy buena pinta.

En la zona de Chibottes más cercana al vial principal están los alojamientos más atractivos : cabañas de madera llamadas Chalet Dune y cabañas de tela y madera llamadas Cabane de Marensin.

La zona de camping car tiene parcelas llanas, amplias y con electricidad, perfectas para autocaravanas, cerca del campo de fútbol.

Las zonas de Truc y Traouc tienen fundamentalmente bungalows y algunas parcelas.

Carraques está al lado del miniclub de 3 a 6 años. Tiene 38 bungalows y 50 parcelas, bastante llanas y con electricidad. Los baños son antiguos.

Tignous, dónde estábamos nosotros, es la zona más llana y cómoda. Tiene unas 100 parcelas amplias, llanas y con electricidad. De ellas 8 están ocupadas por Coco Suite. Son los únicos baños nuevos de todo el camping. Son muy cómodos. Aunque todos los del camping están muy limpios, éstos dan, además, muy buena impresión a la vista.
Está a mitad de camino de la playa y de la piscina, en ambos casos sin necesidad de subir cuestas.



Las zonas de Sauvages y Far West son las más salvajes. Casi en las dunas de la playa suman unas 200 parcelas entre las dos. Muchas no tienen electricidad y pueden tener inclinación. Los baños son un poco viejos. Aquí puedes tener sensación de hacer acampada libre naturista.

Hay 10 edificios de baños, todos en buen estado y muy limpios, pero bastante antiguos, solo el de la zona de Tignous es hipermoderno. Soy incapaz de calcular la proporción de wc y parcelas como he hecho en otras reviews pero hay de sobra. El camping estaba al 100 % y siempre me encontré wc o duchas libres. Siempre estuvieron limpios y siempre hubo papel higiénico y jabón de manos.

Las dimensiones del camping hace que mucha gente vaya en bicicleta.

Es un camping en el que hay una calma y una tranquilidad sorprendente. 3000 personas de las que por lo menos 1000 serán niños pero no hay ni un solo ruido en todo el día. Los horarios de descanso se cumplen escrúpulosamente. No se oyen televisiones. Apenas hay cobertura de móvil y, en todo caso está prohibido en la piscina y la playa para que no puedan sacarse fotos. Los coches apenas circulan. En resumen, un paraíso.

2. El alojamiento:
Alquilamos un Coco Sweet con la idea que sería algo parecido a las tiendas de tela y madera Cabanon que tanto nos gustan de los camping Huttopia. Se enmarca en la moda del glamping y los "bungalow de tela" pero tiene mucha menos gracia que aquellas. No es una tienda de tela. Es más bien un bungalow de madera sintética revestido por un plástico que imita el tejido de una tienda de campaña. Es un poco engaño. No me entusiamó como producto glamping. Aunque hemos de decir que estuvimos cómodos y el porche es muy agradable.


Tiene dos habitaciones de unos 8 metros cuadrados, una con cama de matrimonio y otra con dos camas para niños. Entre ambas se sitúa la puerta de entrada y la cocina, con nevera, nevera, un fuego eléctrico, plancha eléctrica, microondas, encimera y despensa (unos 4 m2). Completamente equipado con vajilla y menaje. Solo hay que traer las sabanas y las toallas.
Nosotros también llevamos nuestro imprescindible wc portátil, para las noches, y un jerrican de 5l, que echamos de menos en el equipamiento.

El porche es lo mejor de este alojamiento, 4 metros de largo por dos de ancho, incluye un mueble cocina de 90 cm de ancho, 60 de fondo y 90 de alto (más otros 15 cm de paravientos), con un enchufe para la plancha y el fuego eléctrico, y un estante intermedio para el menaje a 60 cm de altura.
Habitaciones demasiado grandes y estancia central demasiado pequeña, que no servía para mucho.
A cada extremo hay dos grandes ventanales traslúcidos de plexiglas, tapados por dos cortinones que no conseguían hacer plenamente su función porque su cierre dependía de unos botones de presión que ya se habían desprendido en buen número.
Una mesa plegable de comedor que no cabe en la estancia central



¿Por qué no nos entusiasmó el Coco Sweet? Porque era todo de plástico. No había ni tela, ni madera, que es lo que hace "coco" o "sweet" a un alojamiento de camping. Además se comportaba como un invernadero los días de calor.
El alojamiento glamping lo consiguen mucho mejor los camping pod xl y las tiendas de tela y madera cabanon.

Un truco: el lunes de la semana que te marchas hay que acudir a la recepción a las 9 de la mañana para pedir cita para la revisión del último día. Conviene ir a primera hora para pedir un horario compatible con un español: el último turno es a las 10.15.


3. El naturismo

Es la segunda vez que venimos a un camping naturista. La primera fue de descubrimiento en Le Domaine de L'eglantiere. Esta vez fue de disfrute y relajación. El verdadero camping es el camping naturista. No hay nada más relajante que pasarse una semana sin preocuparse de la ropa. Nos permite alejarnos del consumismo cotidiano, liberarnos de complejos y reencontrarnos con nuestro cuerpo.

El 80% de la clientela son familias de clase media con hijos.

El naturismo que se vive en Arna es muy relajado. Cada uno hace lo que quiere. Los niños de alrededor 10 años van al miniclub vestidos o desnudos. Cuando hace fresco la gente se viste. También a partir de las 1930 en la zona de restaurantes. Solo es estrictamente obligatorio en la piscina y en la playa.

El naturismo no es más que otra diversión de clase media. No se encontrará a gente distinta a usted o a mi. Eso sí, estará desnuda. Pero en unas pocas horas se habrá acostumbrado a ello.

4. Las piscinas

El camping tiene un "complejo" de piscinas en una zona cercana a la entrada, de modo que desde las zonas de sauvages y far west pueden quedar un poco lejos. Son tres piscinas exteriores, una cuarta de bebés, y una piscina interior climatizada.
Hay dos grandes piscinas exteriores, magníficas, que cubren 1,50, y una pequeña, que debió ser un jacuzzi grande y que ahora sobre todo utilizan los niños. Una de las grandes la reservan durante las mañanas para nadar.


Nosotros encontramos siempre hamaca libre a pesar de estar el camping lleno. Eso sí, hay poca sombra.
Si el día está fresco, hay dos soláriums interiores al lado de la piscina climatizada. Esta piscina interior es bastante grande aunque como no cubre demasiado está a veces un poco colonizada por niños y adolescentes. 3 o 4 horas al día funciona un pequeño tobogán acuático.



A la entrada hay disponibles un montón de manguitos hinchados para los más pequeños. ¡En Arna no tienes que preocuparte de nada! ¡También tienen juguetes en la piscinita de los bebés!

5. El Spa

Han construido un spa en el centro del camping. Está completamente aislado del resto del camping por unos setos. En el interior hay un jardín japonés con estanque, dos jacuzzis, una sauna y un hammam, un solarium cerrado y un lugar donde tomar infusiones. Es un spa muy sencillo pero tan relajante y tan bien diseñado que consigue elevarte a una sensación de lujo indescriptible.



No pueden entrar niños y cuesta 11 euros por las tres horas de la mañana. Dejar a los niños en el miniclub e irse un par de horas al spa es un planazo.

6. Restaurantes

Arna tiene tres restaurantes: dos gastronómicos, de especialidades landesas y pescados, no demasiado caros, y una pizzeria que también tiene hamburguesas. Las mesas están en una plaza en la que no hay demasiada sombra.


7. Animación

Tienen un completo programa de animaciones, tanto para niños como para adultos. Las mañanas están reservadas para los miniclubs de niños - separados en cuatro franjas de edad, a partir de tres años. Aunque hay mayoría de niños franceses, los nuestros siempre pudieron encontrar otros niños que hablaran castellano.
Por las tardes hay manualidades, circo y danza, en las que, a veces niños y a veces adolescentes también pueden participar. Tambien hay iniciación al golf y al tiro con arco para adultos.





8. Playa
La playa es directamente accesible desde el camping y tiene salvamento. Forma parte del gran playón de 200 km de largo entre Arcachon y Bayona. Es paradisíaca. Puede tener muchas olas aunque también la cogimos algún día como un plato. Hay que tener cuidado con las corrientes. Hay gente que se lleva la cena para no perderse la puesta de sol.


  1. El supermercado

El tamaño que tiene Arna le permite ofrecer un supermercado completo sin las cutreces habituales de la mayoría de los camping. Encontrarás sobre todo productos Casino. La fruta y la carne que tomamos estaba francamente buena. Muy recomendable y nada caro.




Os transcribo también una opinión de Charliblas en TripAdvisor que leímos unos días antes de salir de viaje:


Inmejorable
Este mes de julio hemos estado viajando en familia con autocaravana a lo largo de los Pirineos franceses y País Vasco-Francés. Ha sido fantástico. Pero después de subidas y bajadas, curvas y más curvas, el cuerpo nos pedía una pausa.

Así que enfilamos hacia el camping naturista Arnaoutchot. Teníamos buenas referencias, y bien vista su completa página web, pero, tras conocer cuatro campings naturistas en España, nuestra primera estancia en uno extranjero, ¿cumpliría las expectativas?

Arnaoutchot, “Arna" para los amigos, está en la costa atlántica de la tranquila región de Las Landas, a hora y media por autovía desde la frontera de Irún. Ocupa desde hace más de 25 años 45 hectáreas en una zona protegida por su valor ambiental, sin poblaciones inmediatas ni otras urbanizaciones o establecimientos turísticos.

Primeras impresiones
Lo primero que llama la atención al llegar es la calidez y profesionalidad de la bienvenida. El personal (abundante) es extremadamente eficiente y empático. Absolutamente todos llevan en su identificación los idiomas que hablan, y no es infrecuente que entre ellos esté el español. Llegamos sin reserva previa la víspera de la fiesta nacional francesa, y enseguida encontraron para nosotros una ubicación perfecta en función de nuestras preferencias, características de nuestro vehículo, etc.

A quien, como nosotros, sólo conozca los campings naturistas españoles, lo segundo que le impresionará es el tamaño. Es enorme. A pie, para cruzarlo a buen paso, tardarías no menos de 15-20 minutos, desde la entrada a la salida a la playa (dos únicos accesos al complejo, lo que da bastante seguridad). Está organizado en “barrios" con distintos nombres, cada cual con su bloque de baños, zona de juegos, barbacoas,… más que nada como referencia para orientarse, cosa que lleva al menos un par de días.


Ayuda mucho la bici, buena parte de la gente la usa, pero si no la llevas allí mismo puedes alquilar por un precio creo que razonable.


Lo tercero, la sensación de estar realmente en contacto con la naturaleza, lo cual se acerca más a nuestra idea de naturismo que lugares urbanizados como Vera o apretados campings como Almanat. Todo el camping es un espeso bosque de vegetación autóctona, grandísimos pinos y también robles, madroños, etc. Muy verde. Muy sombreado. Esta sensación se refuerza por el tamaño de las parcelas (la nuestra, “estándar", era enorme, al menos 120 m²), por lo cual no te das precisamente codazos con los vecinos, y los pocos coches y viales para los mismos (la mayoría son senderos más estrechos). Y las mariposas, las aves, las ardillas…


El ambiente
Una incógnita que nos acompaña cada vez que vamos a un lugar naturista por primera vez es qué tipo de ambiente “humano" encontraremos. Pues bien, Arna es un lugar familiar al 100%. Al menos en la época en que hemos estado la clara mayoría era de familias con hijos/as de todas las edades, aunque también había parejas homo y heterosexuales, jubilados/as… El camping es muy claro en su código de conducta. El respeto y la cordialidad son absolutos.

En cuanto a la desnudez, es obligatoria para todas las personas en las piscinas desde su mismo acceso (esto nos dio un poco de quebradero de cabeza con nuestro hijo, que, a sus 10 años, es muy pudoroso a pesar de su familia nudista desde que nació). Puede parecer estricto en exceso, pero después de meditarlo, creo que al final redunda en bien de todos/as.

Fuera de las piscinas, lo más normal es que la gente vaya desnuda por todas partes, incluyendo supermercado, bares-restaurantes… pero tampoco es raro ver pareos o más ropa sobre todo en el caso de adolescentes. También se exceptúan algunas actividades deportivas para las que se pide no ir desnudo (esto me fastidió, ya que querría haber ido a las clases de yoga desnudo, cosa que en mi opinión favorece muchísimo la práctica). Eso sí, a partir de las 8 de la tarde (¡muy pronto para el horario español!) muchos dan por finalizada su jornada naturista y se visten si van a la zona de restaurantes y espectáculos nocturnos.

Algo que me gustó es que todo el personal es naturista. Algunos no están desnudos durante su trabajo porque razonablemente no sería conveniente (restaurante, mantenimiento, cosas así), otros sí. Y es habitual ver que, tras terminar su turno, disfruten como los demás de las piscinas o la playa. La mayor parte son chicos y chicas jóvenes, otros mayores e incluso muy mayores… que dan la impresión de haber sido clientes habituales o incluso residentes y que por tanto comparten y fomentan desde el ejemplo la filosofía del sitio.

Quizá nuestro principal hándicap es que no hablamos francés más allá de 15 o 20 frases, y que así es casi imposible “socializar" con otros acampados, ya que diría que el 90% son nacionales. Y, si algo tenemos en común españoles y franceses, es que pocos nos manejamos bien con el inglés. Compatriotas nuestros vimos pocos -normalmente vascos-, cosa que nos sorprendió, ya que está relativamente cerca de la frontera.

La playa
Infinita. Hacia uno y otro lado. Arena fina de color claro. Mar sorprendentemente transparente y templado para ser el Atlántico. Bien vigilada por un equipo de socorristas. Con oleaje moderado, muy divertido. Cambiante a lo largo del día en función de las mareas. Limpia, limpia, limpia: a pesar de no haber papeleras, no serás capaz de encontrar ni una colilla en la arena. Nudista al 95%. Tremedamente bien señalizada: horario diario de mareas, temperatura del agua, corrientes, zonas seguras de baño, vientos…

Las piscinas
Están en la zona donde se concentran la mayor parte de construcciones del camping. Cerca de las oficinas, los restaurantes, teatro, comercios, etc. Como dije, para el acceso se pide completa desnudez y está estrictamente prohibido cualquier dispositivo que lleve cámara. En el exterior hay dos piscinas de buen tamaño (una de ellas se reserva para natación, con calles, por la mañana), una pequeña (6m de diámetro aprox) tipo jacuzzi con chorros y burbujas y una para bebés. Además, una piscina cubierta y climatiizada grande y con un divertido tobogán en espiral. Hay muchas tumbonas, cómodas y bien conservadas, tanto dentro como fuera. Están muy limpias y bien vigiladas. El horario es “francés": en julio y agosto cierran a las 19:30, y una noche a la semana abren creo que hasta las 22:00.


Las instalaciones
Muy diversas, bien ubicadas y bien mantenidas, pero sin excesos que interfieran en la sensación de estar en un entorno natural. ¡Detallar todas sería larguísimo! Así que os hablaré sólo de algunas.

En cada “barrio" hay un bloque que engloba duchas, wc, lavabos, fregaderos, lavadoras,… Todo, excepto los wc, es abierto y, por supuesto, mixto. El que nos correspondió a nosotros (Tignous) nos encantó no sólo por la lmpieza, también por su diseño cuidado y comodísimo. También hay fuentes de agua potable.

Algo que me ha llamado mucho la atención es que en todo este enorme camping sólo hay un sitio para depositar basura (excepto alguna papelera en los wc para los residuos propios de los mismos), rigurosamente clasificada para su reciclaje. Aún así, imposible ver un solo papel, plástico o colilla. ¡Bravo! ¿Alguien se imagina algo así en España?

La zona de restaurantes es agradable, con terrazas en torno a una especie de pequeña “plaza" y las piscinas. Hay uno centrado en pescados y mariscos, otro de cocina francesa en general, y otro de pizzas (caseras), hamburguesas, ensaladas y cosas más sencillas. Sólo estuvimos en este último, y opino que está por encima de lo que cabría esperar en cuanto calidad. Las cantidades también estaban bien, y el precio similar al español (unos 12-15 € por persona)… excepto la cerveza (creo que eran 5 por la jarra de medio). Para la cena, como decía, la mayoría de gente se viste, pero nadie os mirará raro si no os apetece hacerlo.

El supermercado está muy bien surtido. Por supuesto, es más caro que en España, pero diría que la diferencia entre los precios de supermercados y “supermercados de camping" es menos llamativa que en nuestro país. Además, hay una panadería aparte, y cada día de la semana viene algún productor local con pescado, vinos, verduras, quesos…

Con respecto al alojamiento, hay para elegir: si vais con vuestra tienda, caravana, furgo o autocaravana, las parcelas son en general grandes, sombreadas, bien niveladas, con o sin electricidad, con o sin fuente propia. Si no tenéis aparejos de camping, podéis elegir entre un montón de posibilidades de alquiler: tiendas, bengalís, cabañas, roulottes estilo far west, y hasta cabañas en los árboles, de 2 a 7 personas. Integradas en el entorno, y aparentemente muy bien mantenidas. Eso sí, no son precisamente baratas (en los campings naturistas españoles tampoco lo son).

Actividades
Un apartado sobresaliente. Al llegar, en el check-in te dan un folleto específico con el horario y semanario de actividades, pues hay tantas que es imposible recordarlas. Hay clases para todas las edades de actividades artísticas, deportivas, botánicas, diurnas, nocturnas… Para todos los gustos. Excepto la escuela de surf, creo que el resto son totalmente gratuitas.

Aparte de estas, hay tres “clubes" por edades desde los 3 a los 17 años, atendidos por monitoras, que facilitan mucho que los niños adolescentes entablen amistad y “pasen" bastante de sus padres/madres . Lástima que nuestros hijos tampoco hablan francés.

Mención especial merecen los deportes. Por las mañanas es muchísima la gente que se ejercita en alguna de las numerosas opciones que hay: running (hay un circuito cross señalizado de varios km dentro del terreno del camping, que lo sepas, Jotapé), gimnasio, yoga, natación, tiro con arco, ping pong, fútbol, volleyball, bádminton, golf, mini golf, tenis, petanca, yoga, aquaerobic, … y supongo que más que no recuerdo. Todo gratis.

Cada noche hay espectáculos de bastante calidad (conciertos, magia, teatro…), bien en el teatro al aire libre (grande, cómodo y con buena infraestructura) o en la “plazoleta" de los bares-restaurantes. Por cierto, los franceses son bastante bailongos

Conclusiones
Si habéis conseguido leer hasta aquí os habrá quedado claro que nos ha gustado mucho, muchísimo. En todos los sentidos. Que os recomendamos la experiencia sin ninguna duda. Que nos encantaría volver, y, a ser posible, con amigos/as.

¿El precio? En temporada alta, para nosotros cuatro ha salido por 64 € el día. Parece mucho, pero lo mismo en el Templo del Sol habrían sido 63 y en El Portús 50€. En este caso, vale lo que cuesta.

Algo así sólo puede ser fruto de la autoexigencia en la gestión del camping, buscando siempre mejorar, y de un equipo excepcional de trabajadores/as. Este párrafo me ha quedado como de publirreportaje, pero lo digo con franqueza. Espero que si me leen desde el camping hagan un descuento jugo a este ilustreilustre blogger

Sólo dos breves reflexiones para acabar:

Primera: ¿cómo es posible que en los 1146 km de costa norte de nuestro país no exista ningún camping naturista? La primera respuesta que os surgirá es: es que no hace buen tiempo. Pues bien, sólo en el tramo de costa francesa de los departamentos de Las Landas y Gironde, más al norte y bañados igualmente por el Atlántico, encontramos curiosamente los más grandes y asentados centros naturistas de Francia (Arnaoutchot, Euronat, La Jenny, Montalivet). Con seguridad, la temporada de playa será más breve que en el Mediterráneo, y con bastante probabilidad alguno de tus días de estancia llueva (no fue nuestro caso), pero no es obstáculo para que miles de personas disfruten plenamente de sus vacaciones en negocios que, aparentemente, van viento en popa. En España creo que resulta evidente que la demanda de establecimientos naturistas no está del todo cubierta; la prueba del nueve es que, los que hay, tienen más ocupación y precios más elevados que la media general. Así pues, ¿algún inversor/a en la sala toma nota para promover un nuevo camping de costa o reconvertir alguno de los existentes en Galicia, Asturias, Cantabria o Euskadi? Desde ya me pongo a su servicio

Segunda: En Francia han entendido que para potenciar el turismo naturista son necesarias alianzas, sinergias. Arnaoutchot forma parte de iniciativas conjuntas como France4Naturisme o FEN (Féderatión des Espaces Naturistes), además de una colaboración (verdadera, no limitada en el mejor de los casos a un descuento del 5% en las tarifas) con asociaciones naturistas locales y nacionales (FFN).

Aunque esté a muchos cientos de km de nuestra ciudad, ¡volveremos!
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Se alojó en julio de 2018, viajó con su familia