Camping-indigo Les Chateaux en los Castillos del Loira Review

El viaje desde el norte de España se hace pesado. Son 1000 kilómetros de autopista pero echamos de menos la autopista del mar Gijón - Nantes. El año pasado, en un trayecto parecido, habíamos tardado 6 horas menos, llegamos mucho más descansados y no gastamos más dinero. Burdeos es un verdadero cuello de botella entre el sur y el centro de Francia. Tuvimos atasco al entrar, dentro de la ciudad y al salir. Aunque es una ciudad bonita, es demasiado incómoda como etapa dentro de un viaje.


El camping - Indigo Les Chateaux está en el pueblo de Bracieux, lo que facilita mucho las compras y permite disfrutar de la vida del pueblo. Pertenece a la cadena Camping - Indigo que a su vez es la segunda marca de Huttopia. Casi nos ha gustado más este concepto que el puro de Huttopia. Es más barato, más austero y más camping. Huttopia tiene las tiendas de tela y madera un poco más originales, un poco más equipadas (especialmente con sábanas y toallas) pero no estoy seguro que la diferencia de precio merezca la pena.

Este camping - Indigo Les Chateaux es un camping muy tranquilo. Hay sobre todo holandeses y franceses, aunque también nos cruzamos con varios españoles. Tiene grandes árboles que dan buena sombra. Según el emplazamiento de las parcelas y las tiendas también hay buenos momentos de sol. Está rodeado por dos ríos. El conjunto es especialmente tranquilo y agradable. Los usuarios son muy respetuosos y el personal es muy amable.  

Este año alquilamos una tienda de tela y madera sweet. Es el modelo Safari 500 de Cabanon. Es una tienda para una familia de cinco personas con baño completo incorporado. Quizás no es tan cool como la "trappeur" de Huttopia pero nos ha gustado más.

Toda la portada puede levantarse para abrir el salón hacia la terraza. El triple techo resultó muy refrescante los días de canícula. La tienda tiene en su frente una mosquitera que se repite en la habitación de matrimonio. En toda la estancia no nos picó un sólo mosquito. La habitación de los niños tiene una cama simple y una litera. Una pared de madera le da el toque rústico a la cocina. Unos bolsillos muy prácticos cosidos a las paredes de las habitaciones permiten guardar cosas y hacen la función de mesilla de noche. 

El baño no es monocasco como el de la trappeur sino que son sanitarios individuales. Es más más amplio, luminoso, está muy bien ventilado y puede aislarse del resto de la tienda cerrando una cremallera. La ducha era muy agradable gracias a la fuerte presión. El calentador no parece muy grande, pero en ningún momento se nos acabó el agua caliente. 

La cocina tiene menaje para seis, nevera, una cocina que se puede sacar a la terraza y una barbacoa de gas. Hay un arcón de seguridad con un candado para guardar las cosas de valor. Es una buena idea pero el modelo elegido resulta lento de abrir y cerrar, deberían revisarlo. 

En temporada alta la tienda sweet cuesta 95 euros la noche. Ofrecen otras tiendas para cuatro o cinco personas sin baño desde 75 euros. Son también una buena opción porque hay un edificio de baños en medio del poblado de tiendas. En lo que pudimos comprobar, los baños están muy limpios y no están saturados. También ofrecen una tienda para seis personas, llamada Zenith, que tiene baño, estufa de leña pero la habitación de matrimonio es en Mezzanine. 
Un poco más caros son los chalets, las caravanas y las mobil - home. Son todas de madera y de estética cuidada.

Todos los alojamientos están dispuestos de manera que se garantice la intimidad de sus ocupantes. Toda esta zona es peatonal. Los coches deben quedarse en parkings cercanos. Hay unos carritos de mano para transportar el equipaje. Así, los niños pueden jugar tranquilos! En cambio, a las parcelas de acampada si que pueden llegar los coches.

El tipo de restauración que ofrecen Huttopia e Indigo es un poco incómodo. Primero haces cola en la barra y luego te sirven el plato. Pero para un segundo vino o un postre tienes que volver a hacer cola en la barra. Tu mismo tienes que servirte los cubiertos, los vasos y el agua pero no te ofrecen platos que faciliten compartir las pizzas. Los platos son sencillos (pizza, ensalada, hamburguesas) y no están mal. Alrededor de 10 euros por plato.

Se les acaban con facilidad las fichas para la lavadora y tardan más de un día en volver a tener. El supermercado es demasiado pequeño. Te saca de un apuro de desayuno pero para lo demás hay que ir al pueblo. En Bracieux hay dos pequeñas tiendas un poco caras y mercado los jueves. Hay un Intermarché a 7 kilómetros, al que no fuimos.

Nos encanta encargar el pan, los croissants y las napolitanas de chocolate en la cafetería para el desayuno del día siguiente. Qué rico!

 Puedes disfrutar de dos piscinas. Una exclusiva del camping, un poco pequeña, calentada y con una cubierta que cierran los días malos. Y otra municipal, que está pegada al camping y de acceso gratuito para los huéspedes. Está es más grande, tiene una gran zona verde alrededor y nos gustó más. En esta última, como en la mayoría de las piscinas públicas de Francia, los hombres deben bañarse con bañador de natación. Ambas tienen una piscina pequeña para los niños. 

La situación del camping lo hace ideal para recorrer los Castillos del Loira en bicicleta. Nosotros no cogimos el coche en toda la semana. Alquilamos en Jardi Vert, a la entrada del pueblo, pero también alquilan bicis en el camping. Los niños iban en un remolque. Nos costó 50 euros la semana por bicicleta.

En un radio de unos 12 kilómetros visitamos el Castillo de Chambord (la joya de la corona), el castillo de Villesavin (ideal para visitar en familia, con muchos juegos para los niños) y el Castillo de Cheverny (en el que se inspiró Hergé para Moulinsart y que alberga una divertida exposición sobre Tintin). También fuimos a pasar el día a la piscina natural de Mont Près de Chambord, que es un plan muy recomendable.

Los itinerarios para bicicletas van por vías verdes, por caminos y por carreteras muy poco frecuentadas. A menudo discurren por bosques impresionantes. Los que estén más en forma o no tiren de un carrito con dos niños podrán llegar a castillos más lejanos (Chenonceau, Chaumont), hasta la ciudad de Blois, o recorrer los itinerarios al completo. Los recorridos son idílicos, entre campos y viñas, apenas se cruzan coches. 

Nos gustó la visita a la chocolateria de Máx Vauché, que está al lado del camping
Es una especie de Bulli del chocolate. Los videos tienen un tufillo colonial pero la degustación es deliciosa. La terraza del choco-bar es muy agradable. Que bien sienta un chocolate frío un día de calor!

A nosotros nos encantó y nos relajó la combinación de paseo en bici, visita cultural y baño en la piscina.

Lo qué más nos gustó


La comodidad de la tienda de tela y madera sweet.


Las piscinas.


La tranquilidad del camping.


Recorrer los castillos en bicicleta por caminos idílicos entre bosques y campos.


La piscina natural del Pays de Chambord.


Tuvimos una semana seguida de sol y calor.




Lo qué menos nos gustó


La limpieza general de la tienda. Es decir, aquello que no puede limpiar el cliente cuando se marcha: las ventanas de plástico, el polvo de meses acumulado en los ventiladeros del baño, etc.


Pagar la totalidad de la estancia con un mes de antelación.


El servicio del restaurante.


Los colchones y las almohadas son incómodas. No tienen calidad hotelera.