Camping Indigo Oleron Les Pins review

Repetimos por quinto año consecutivo en un camping de la cadena Indigo /Huttopia. Por lo general los campings de Huttopia son más espaciosos y más caros que los de Indigo.
Pero el año pasado habíamos estado en el camping Indigo les Chateaux en los Castillos del Loira y nos había gustado mucho.

Teníamos la Isla de Oleron en nuestra selección de destinos de vacaciones. El destino no nos defraudó.
Yo creo que veníamos un poco mal acostumbrados de Huttopia, del Camping Indigo Les Chateaux, y de L'Eglantiere. Tanto en Font Romeu, como en Lanmary como en la zona de alojamientos de Bracieux la media de superficie del camping por emplazamiento era de más de 400 m2. Así uno tiene verdadera sensación de lujo, de disponer espacio para uno mismo.

El Camping Indigo Oleron Les Pins es un camping más normal. Las tiendas de alquiler no estaban privilegiadas como el año pasado, el aparcamiento y las zonas comunes eran más grandes, así que nos tocaban -tanto a alojamientos como a parcelas- unos 200 m2 de media. La sensación que tuvimos desde el principio es la de estar mucho más apiñados. Además el camping estaba realmente lleno y eso siempre se nota.



Hay 24 wc y 22 duchas, lo que sale a uno por cada 10 parcelas. En ocasiones fue insuficiente, sobre todo el día que se estropeó un sanitario entero. Al menos dos días no hubo agua caliente en todo el camping. Varios días hicimos cola para ducharnos e, incluso, para lavarnos los dientes.


He leído que Céline Bossanne, cofundadora de Huttopia, dice: “Huttopia, son las vacaciones. Indigo, es el camping".

Las cabinas de wc y duchas son amplias. Ambas tienen percha y las duchas un pequeño estante separado. Hay papel higiénico en cada cabina y jabón de manos sólo en dos lavabos, aunque se estropeaba a menudo. No hay secador de manos. La limpieza la hacían al menos dos veces al día. Pero la sensación de limpieza no era plena, en parte por el suelo de arena del camping, en parte por la insuficiente dotación de sanitarios. Se limita a cumplir exactamente la norma francesa para campings de tres estrellas.



Los fregaderos no están mal, aunque yo siempre necesitaba ocupar la encimera del pilón del al lado.


El lugar para vaciar el wc químico está al aire libre, pero en una zona bastante apartada y protegida. Está a una cierta altura, lo que facilita la operación.


En este mapa he señalado las zonas que a mi me parecieron mejores para acampar o reservar una tienda de tela y madera:


Las parcelas que más merecen la pena para acampar con la tienda propia son las camping + (más amplias y con una mesa de madera) que he rodeado en verde. Recordad que cobran 39 euros por elegir parcela.


Este año estuvimos en una Tienda de tela y madera Classic IV. Estas tiendas son estupendas. Tienen dos habitaciones, una de matrimonio y otra con dos camas; un salón-cocina con un par de muebles sencillos para menaje y despensa; y una terraza en la que, gracias al buen tiempo, siempre estuvo instalada la cocina y la mesa. A diferencia de Huttopia, en Indigo hay que traer las sábanas y toallas pero las camas tienen almohada y dos mantas. Yo siempre traigo además los sacos de dormir porque siempre hay alguna noche que sin ellos se pasa frío.


Este año los colchones estaban muy bien pero el suelo de madera sobre el que se instala la tienda no estaba bien montado. Crujía más de lo habitual y se movía demasiado. Tanto que nos llegó a tirar una sarten del fuego. Aunque las sartenes y ollas eran nuevas (no estaban rayadas ni quemadas), los mangos se caían al soltarse los tornillos. Tardé dos días y dos visitas a la recepción en conseguir que me los arreglaran. La tienda mide 4 metros de ancho por cinco de largo más una terraza cubierta de 2x5. La parcela tenía aproximadamente 17 metros de largo por 5 de ancho. Es decir, unos 85 m2. Un poco más de lo que disponíamos en el camping Vegamar de Castropol; como citabamos más arriba a Céline Bossanne: “Indigo es un camping." Sin embargo, mi hamaca encontró un acomodo perfecto entre dos árboles, a la sombra. Además, teníamos una plaza de aparcamiento reservada al lado de la piscina, lo que incrementaba la sensación de espacio de la parcela.

La piscina está muy bien. Tienen el modelo que se repite en los Indigo y Huttopia. Suelo de madera y dos piscinas sobreelevadas no demasiado grandes, una de ellas con agua climatizada. Echamos de menos una piscinita de bebés. Las disfrutamos para relajarnos después de una jornada de bici.


El parque infantil no estaba mal. Tiene la ventaja de que está al lado del bar. Este no tiene edificio. Es una roulotte y una gran terraza. Tienen una tienda de unos 60 m2 que denominan "Halle de Vie", allí hay un futbolin, unas mesas y unos libros. Si llueve en posible que sea insuficiente para estar a gusto. Reservamos el desayuno el día que nos fuimos.

En todo caso estuvimos muy bien y lo pasamos muy bien. En el camping se estaba tranquilo, las terrazas de las tiendas son muy agradables para dormir la siesta, tomar un aperitivo o desayunar. Nos hizo un tiempo magnífico. Había muchos ingleses y franceses, y algunos holandeses.

Al camping le pasa el carril bici por la entrada. Yo alquilé las bicis a 300 m en velo 17 loisirs. Nos dieron unas cómodas bicis de paseo y un buen carrito para los niños. Yo reservé por si acaso, la isla está a tope de gente. Toda la semana nos costó 140 € para los cuatro.

La isla está hecha para andar en bici. Es llana, relativamente pequeña (30 km de longitud) y hay carriles-bici por todas partes. Muchos van entre el bosque, así que no se sufre por el sol. Descargate aquí el plano de carriles bici.

Nos encantó el "trenecito" de Saint Trojan. Un verdadero ferrocarril que va por vías de 600 mm y que nació en 1963 como tranvía turístico. Puedes leer su historia. Sale muy cerca del camping y te lleva a la Plage de Gatseau y al Pertuis de Mamusson. Ambas son playas salvajes y paradisíacas. Mi única comparación conocida es con las islas Cíes. A la primera también se puede ir también en bici, tiene el agua como un plato, no cubre y tiene socorristas pero también es más turística. Os recomiendo la experiencia.

El camping tiene una salida trasera hacia el bosque. Es muy agradable pasear por el por la mañana. Sirve también para ir caminando hasta las playas de Gatseau y Petite plage.


Alquilé un Stand Up Paddle en el club náutico de Oleron por 18 euros la hora.

Fuimos al Chateaux d'oleron. Visitamos el pueblo pero no la ciudadela y nos bañamos,al lado de la playa, en una especie de estanque de agua salada y caliente, ideal para los niños.


De camino se pasa por el ancien port des salines que hubiera merecido una parada más larga para comer ostras sino hubiera sido por el calor asfixiante.

También fuimos al parque acuático Iléo. Es un poco caro, 54 euros para toda la familia, pero lo pasamos muy bien en plena ola de calor. Merece la pena para pasar un día entero. Tienen piscinas, toboganes, olas, jacuzzis e hinchables. Hay para todas las edades.


Cenamos en La Criée, en el puerto de Saint Trojan, un menú de 26 euros. No estuvo mal pero tienen mejor pinta L'Ecume o L'Interlude, que están más o menos enfrente de los juegos hinchables del Fun Park / Cuba Noche.

Nos hablaron muy bien del parque myocastor pero no nos dió tiempo a visitarlo.

En definitiva, la isla de Oléron es un destino muy recomendable. No pudimos conocer la isla cómo habíamos planificado porque el calor (35 grados) nos abotargó. Nos quedamos con ganas de volver. El Camping Indigo Oleron Les Pins es un buen camping, pero sólo un camping.