Camping Las Salinas en la Isla de Arosa

La Isla de Arosa nos ha parecido un paraíso. Los campings quedan, además, cerca del Parque Natural del Carreirón, donde encontrarás una decena de playas salvajes con apenas gente. Los coches sólo llegan hasta la entrada, los últimos cientos de metros hay que recorrerlos por caminos trazados entre pinos, sobre las dunas.



El agua en esta ocasión estaba muy buena. Pero a las playas es mejor no ir en el momento de la bajamar, si uno quiere bañarse, pues tienen muchas rocas y algas. Una hora antes o después ya son piscinas perfectas para nadar.



Cenamos muy bien, aunque caro en O Risón, en el pueblo. Desde los campings se tarda unos 45 minutos andando. La isla es ideal para andar en bicicleta o navegar en kayak, a nosotros no nos dió tiempo a probar ninguna de esas cosas.

También nos recomendaron para comer el Saratoga, A Meca y el Mesón Áldea.

De los dos campings que hay, el Salinas y el Edén, elegimos el primero porque aparecía con 4,8 puntos en Google Maps. Yo le he puesto una estrella para compensar un poco tan exagerada valoración.

Es un camping tranquilo, agradable y barato. La mitad de los clientes son fijos pero con sentido: no hay chabolas. Tiene buena sombra. Las parcelas, sin ser grandes, tienen buen tamaño. La nuestra tenía aproximadamente 7 metros de ancho por 9 de largo. Está a un paso del paraíso del parque natural del Carreirón. Los desayunos de la cafetería están bien y traen pan y empanada a las 10 de la mañana. Los dueños son muy agradables y atentos. Entre la tranquilidad de las playas y la del camping pudimos descansar de verdad.


Pero los wc de caballeros esta sistemáticamente sucios y eso lo hace inaguantable. Además no hay papel higiénico, ni jabón de manos, ni secador. Mientras estas cosas no las resuelvan tener más de tres puntos en Google Maps es confundir a los viajeros. Tampoco lo podemos recomendar nosotros.