Camping Monfragüe review

Queríamos ir el puente del 1 de mayo de camping. No es fácil encontrar una zona de la península en la que, en esta época, haga temperatura suficiente. Nos hemos fijado como límite 10 grados por la noche y 20 por el día. Con esas premisas tendría que ser al sur del sistema central.

Cerca de Plasencia el camping que mejores opiniones tiene es el Camping Monfragüe. No nos decepcionó.

Escribí con unos días de antelación para ver si era necesario reservar. Me dijeron que no si llegábamos el viernes. Llegamos a las ocho de la tarde y encontramos sitio de milagro. Ya casi no pudimos elegir parcela. Al día siguiente colgaron el cartel de completo.


Tiene 150 parcelas y 18 bungalows en una finca de 3,8 Ha, lo que da una media de 226 m2, que no está mal. Nuestra parcela, la 140, tenía unos 7 metros de ancho por 11 de largo. La Vango Solaris 600, que mide 6x4m, cupo bien pero sin que sobrara demasiado espacio. El coche ya cabía algo más justo. El camping tiene parcelas con sombra natural, con sombra artificial -una especie de cobertizos de brezo- y con sol. La nuestra era de las últimas. A la hora del desayuno se agradecía el sol, pero a mediodía la tienda era un horno, a pesar de estar en mayo. Las parcelas no son completamente llanas, aunque dormimos cómodos. El camping daba la sensación de estar un poco abigarrado, quizás porque no tiene demasiada hierba y los caminos son anchos. Parece haber menos espacio que el que realmente hay. No vimos caravanas permanentes. Nos encontramos con otra tienda hinchable, aparentemente de un español, una Vango Odyssey 500.


El camping es muy tranquilo. Está al lado de la carretera que va al Parque Nacional pero en toda la noche no pasa un solo coche. El acceso es muy cómodo porque está a apenas un kilómetro de la autopista EX-A1 que conecta con la A-66.


Había extranjeros -ingleses, alemanes, holandeses, etcétera- y familias españolas de puente. En los campings con extranjeros se descansa muy bien: contribuyen a que los españoles bajemos nuestro tono :-).

Tiene un cielo nocturno impresionante. Es de los pocos lugares en los que yo he visto la Vía Láctea.


Los campings españoles tienen que hacer una reflexión con el uso mixto de las parcelas. Me explico. De las 150 parcelas no creo que con tienda estuviéramos más del 10 %. El resto eran grandes autocaravanas y caravanas. Esos vehículos destrozan las parcelas de hierba. En nuestra parcela había grandes rodadas que nos dificultaron encontrar el lugar para dormir. ¿No pueden reservar unas cuantas parcelas exclusivamente para las tiendas de campaña?


Los bungalows están en grupos de cuatro compartiendo una especie de chalecitos de obra. No me parecieron especialmente atractivos, pero no los conocimos por dentro.

Apenas pude sacar fotos porque se me acabó la batería, así que todas las fotos son de la web del camping excepto la de la Vango. Los baños están renovados y muy limpios. Estaban continuamente limpiándolos. La ducha es amplia y con muy buena presión. Sin problemas de agua caliente. Tiene un espacio de vestidor especialmente cómodo, con banco y un barra para colgar la ropa. Solo eché de menos una percha para el abrigo en el wc. No hay jabón en los lavabos, un poco decepcionante en un camping tan detallista. Los fregaderos son cómodos y numerosos.



Durante el puente de mayo y, al menos, en verano, tiene animación para niños por las tardes. La piscina tiene muy buena pinta, aunque estaba todavía cerrada. No llegamos a conocer el restaurante.


La atención en recepción fue siempre muy profesional. El supermercado está bien surtido, con hielo y pan. El precio imbatible, 20 € la noche para una familia de cuatro con un niño de 2 años. La hora de salida es a las 12 y no parecen tener la flexibilidad que hemos encontrado en otros campings para alargar la jornada hasta media tarde.

Nos encantó el Parque Nacional de Monfragüe. Pudimos hacer una pequeña ruta circular alrededor de Villareal de San Carlos. Estaba todo lleno de flores, la traquilidad y el paisaje son magníficos. Plasencia tiene mucho ambiente. También nos gustó el barrio judio de Hervás. En Extremadura se come muy bien y muy barato. Especialmente recomendable el codillo y las migas en la Taberna de la Callejilla en Hervás, en la Calle El Rabilero, es el Mesón Kilowatio de la zona. No nos dió tiempo a conocer el Valle del Jerte.



Camping muy recomendable, que se situa en nuestra clasificación particular inmediatamente por debajo del camping El Astral de Tordesillas. Volveremos para conocer mejor el Parque Nacional y el Valle del Jerte.