Camping Playa de Taurán review

El camping Playa de Taurán es uno de los que teníamos ganas de conocer en Asturias. Está muy cerca de Luarca, a unos 3 kilometros, y al lado de la playa del mismo nombre.

Es un camping pequeño, 110 emplazamientos, con 90 parcelas y 20 bungalows, en apenas 2 hectareas. Nos da una media de 181 m2 por emplazamiento, creo que es la más baja de cuantos campings hemos analizado aquí.



Es un camping muy bonito, porque está sobre un acantilado, tienes unas vistas magníficas sobre el entrante que el mar hace para crear la playa de Taurán, tiene muchos arboles sobre todo pinos, y muy buenos setos dividiendo las parcelas. Te duermes acunado por el murmullo de las olas.



Pero que las parcelas son pequeñas se nota. Nosotros tenemos una tienda de campaña grande, pero no es la más grande del mercado. Es una Vango Solaris 600 que ocupa aproximadamente, con los vientos desplegados, unos 8 metros de largo por 6 de ancho. La mas grande puede llegar a ocupar un par de metros más de largo y de ancho. Nos pusimos en la parcela 82, es aparentemente la mayor del camping, que medía 18 metros de largo por 5 ancho, unos 70 m2. Muy agradable e íntima pero insuficiente para poder plantar los vientos laterales. La parcela más estandar mide 7 por 6 metros, apenas 42 m2, y todavía las hay más pequeñas.




Los baños del camping estaban limpios pero están un poco viejos. Bien los wc, con papel. Las duchas son incómodas. Tienen dos grifos, uno de pulsar, y otro para la temperatura del agua, que sobresale demasiado y no permite acercar el cuerpo al chorro de agua que sale de una alcachofa fija. Encima de los lavabos hay una encimera que es en realidad una canaleta de plástico como las que se usan para las instalaciones de cables eléctricos. Me pareció una cutrez innecesaria. Los fregaderos están bien, tienen suficiente chorro de agua caliente. Falta el jabón y el secador de manos.





El wc quimico lo encontré sucio e incomodo.

Tienen un buen parque infantil, renovado, y otra zona, que llaman mirador, donde hay una slackline y un par de cuerdas acrobáticas para adolescentes y adultos. En esa zona hay unas vistas maravillosas de la ensenada de Taurán y, ahora en septiembre, se disfruta del cálido sol del atardecer. Al lado del parque infantil hay también una canasta y una pequeña piscina con socorrista. La piscina sirve para darse un chapuzón porque no pueden estar nadando a la vez más de cuatro o cinco personas. Cumple su función. También tienen una pequeña sauna que, aunque no probamos, tiene buena pinta.




Los 20 bungalows son de madera y están orientados de manera que se garantice la intimidad de unos respecto de otros. Este extremo me parece reseñable, porque abundan los campings en los que los bungalows se colocan paralelos, sin ningún ingenio. No los visitamos por dentro, pero nos parecieron atractivos.






Se puede ir caminando a la playa de Taurán por un camino en 10 minutos. A mi pareció, quizás, una playa excesivamente salvaje para mi gusto. En está época de verano moribundo había demasiadas algas y el viento del nordeste se canalizaba debido a su orientación. No conseguí que me apeteciera bañarme. Es de cantos rodados. Pero desde el camping se adivinaban sus aguas transparentes.



Luarca y sus playas están a una distancia de media hora andando.

Tienen un bar con productos ecológicos y una pequeña carta. La tienda es pequeña pero lo que necesitamos lo encontramos.

En conclusión, camping agradable para ir en temporada baja pero con parcelas pequeñas y baños mejorables.