Camping Sylvamar en Labenne (Landas) Review

Fuimos al Camping Sylvamar Yelloh Villages porque unos amigos habían reservado previamente. Está en Labenne Océan, al sur de las Landas, a unos 10 km de Bayona.


Es un camping de 5 estrellas bastante grande. En 25 hectáreas hay 300 parcelas y 450 bungalós. Las parcelas son muy grandes y los bungalós tienen en general mucho espacio pero los espacios libres del camping están esquinados y abandonados así que no cumplen su finalidad de esponjar.


Nuestra parcela tenía unas medidas de 18x8 m, unos 140 m2. Nos sobraba el espacio para el coche, la Vango Solaris 600, la hamaca y las bicis. Tenía buena sombra como la mayoría de las parcelas del camping. Todas las parcelas tienen electricidad 10 amperios, agua y desagüe, lo que es muy cómodo.




Hay algunas parcelas premium un poco más grandes. A la que yo pude acceder medía 21x11 m. Tienen roderas de hormigón para la caravana o autocaravana, un cenador con palafito y una barbacoa de carbón. No me parecieron muy recomendables porque son las que peor sombra tienen. Si todavía la barbacoa fuera de gas....


Tienen muchos modelos y calidades de bungalós. Desde el lujoso "Marbella" con su jacuzzi privado hasta bungalós más sencillos y tradicionales. En general todos muy bien posicionados para tener el máximo de intimidad. Todos tienen terraza o un cenador cubierto. Hay varios "barrios" peatonales tematizados como la Polinesia o Japón. Prima la estética sobre la cantidad. Nuestros amigos estaban en el Cottage Bora Bora. Sin ser de los más premium era espectacular. Nuevo, con dos baños, lavavajillas y una gran terraza con barbacoa de gas.









En particular me gustaron unos bungalows que, siendo sencillos en su origen, los habían decorado con tronquitos por fuera y parecían otra cosa.

El recinto de las piscinas se queda pequeño para tanta gente. Hay una piscina de adultos, una zona interior para bebés y una gran laguna parque cubre alrededor de un metro. Entre esa zona y el río de corriente los niños lo pasan pipa. Además hay dos toboganes bastante divertidos. Como queda en el centro y está rodeada de edificios la piscina no tiene posibilidades de ampliación. Es una pena, porque la aglomeración de gente que se produce por las tardes es el único pero que le podemos poner a este camping.






Hay dos edificios de baños cerca de las zonas A y B de parcelas. Los más grandes son los que se llaman Andalou. Estos tienen una zona nueva reservada a madres e hijos que está especialmente limpia. Además hay la posibilidad de reservar un baño privado. Teniendo un portapotty la idea de estar pendiente de la llave del baño me pareció un coñazo. Nos llamó la atención que todos los lavabos son cerrados.Hay suficiente número de lavabos y duchas para no hacer cola nunca. Sin embargo solo hay la mitad de wc. En todos hay un dispensador para desinfectar el water antes de usarlo. Se agradece. Por supuesto, no falta papel higiénico, jabón y secador de manos, y secador de pelo. En estos detalles es donde se ve la diferencia de un camping cinco estrellas. Las duchas son amplias y cómodas pero les falta presión al agua para ser agradables. Los fregaderos son cómodos. El wc quimico está demasiado expuesto y no demasiado limpio. No llega a la calidad general del camping.






La zona de Labenne Ocean es muy turística. Hay un montón de campings pegados. La playa está a cinco minutos en bici (en el camping y en las inmediaciones las alquilan). Es un poco inclinada así que se produce una ola orillera un poco incomoda. Es más llana y más tranquila la de Ondres, que está a 3 km, una distancia ideal para ir con niños pequeños en bici. Comimos muy bien en SoBeach. También se puede ir en bici a Hossegor, Capbreton y, con algo más de dificultad a Bayona.




Nos gustó mucho el zoo de Labenne, que está a apenas un kilómetro del camping. Los animales están en recintos bastante amplios y se les puede dar de comer palomitas. A los niňos les encantó. Tiene buena pinta la visita a la zona pantanosa del Marais d'Orx, a unos cinco kilómetros en bici.

No llegamos a ir al parque acuático ni al reptilario.

El restaurante del camping es muy bueno y no especialmente caro, unos 20 euros por persona. Si que es caro, el supermercado. El wifi gratuito funciona razonablemente bien desde todas partes.

Los niños lo pasaron bien en el miniclub. Los monitores hablan español.

Hay un spa cubierto en el camping, que hay que pagar, al que no llegamos a ir. La zona de juegos infantiles les encantó a los niños. Hay una cancha de tenis, una de baloncesto y una de futbol.


Es el mejor camping al que hemos ido.