Necesitamos cambiar la cultura sobre el clima cantábrico

Nacemos en un país que es conocido internacionalmente por el tópico del "sol y playa" pero vivimos en una región donde no hace ni sol ni calor.

Los mensajes que nos rodean hacen referencia al tópico. Los telediarios hablan de olas de calor y de sequías, nos muestran las playas de levante llenas desde Semana Santa a noviembre, los hosteleros asturianos y cántabros se quejan cuando el hombre del tiempo se equivoca o cuando viene un mes de julio sin sol, y el director de deportes atribuye la mala cifra de esquiadores indefectiblemente, temporada tras temporada, al mal tiempo. Ninguno de ellos responde a nuestra realidad.

Vivimos en una región climática, que se extiende, aproximadamente, desde la costa norte de Lugo hasta un poco antes de San Sebastián, donde se da la menor insolación de la península ibérica. Apenas el 5 % de la superficie del país y poco más de tres millones de habitantes. En Gijón, durante los "cuatro" meses de verano, se registran de media 722 horas de sol. Pues bien en Londres, si en Londres, hay 752. Es cierto, que en Gijón hace ligeramente más calor y la mitad de días de lluvia, pero cae la misma cantidad de precipitación liquida. En cuanto salimos de la zona climática cantábrica, condicionada por la Cordillera y las sierras costeras, tozudamente orientadas al norte con forma de cazoleta, los registros mejoran rápidamente. En Coruña y Burdeos las horas de sol aumentan alrededor de un 30 %, en Vigo el 45 % y en nuestra vecina León hasta un 72 %.

Comparativa clima en verano
Horas de sol
Días de Lluvía
Mm de precipitación
Gijón
722
28
216
Vigo
1051
25
269
Bordeaux
953
47
275
Biarritz
811
0
377
León
1245
16
112
Londres
752
50
226
Plymouth
795
49
257
Coruña
900
26
177


Pues eso, que nuestro clima se parece mucho más al inglés que al español o, incluso, que al del sur de Francia. Encima, en las islas británicas es frecuente ese fenómeno de “four seasons in one day" que puede hacer más llevadero el mal tiempo. Aquí el tiempo es más estable, así que pueden sucederse las semanas en junio o julio, de nieblas o días nubosos, o tres días seguidos de orbayu, que bajan el ánimo y ahuyentan al turista.

No todo es negativo. Tenemos un clima "extremadamente" templado, sin mucho frío en invierno ni mucho calor en verano. El mar cantábrico se calienta los meses estivales hasta los 20 o 22 grados, lo que asegura el baño aunque no haga sol y favorece noches muy agradables. El tiempo en León no es mejor. Si, hace sol, pero a costa de pasar frío hasta las 11 de la mañana y morirse de calor a partir de esa hora.

Vivimos en una especie de esquizofrenia climática, en uno de los países más soleados y calurosos de Europa, convencidos por una cultura que exalta el sol y la playa y el disfrute tardío de la calle, pero que no concuerda con nuestra realidad. ¿Cuántos días se puede estar en la playa agradablemente después de las siete de la tarde? ¿Puede depender nuestro turismo o nuestra vida de que haga buen tiempo? ¿Que piensan los ingleses, los holandeses o los alemanes al llegar a una España que no se parece nada al tópico? ¿Qué vamos a hacer con esto? ¿Tenemos algún discurso?


En el suroeste de Francia, donde hay más horas de sol y hace mas calor que en el cantábrico, las piscinas suelen tener el agua calefactada para asegurar su uso cualquier día de la temporada. En las playas del mar del norte son comunes los paravientos o esas tumbonas tan coloridas protegidas por una capota. En Gran Bretaña se llenan los campings cada fin de semana desde "easter" a pesar de la certidumbre de que lloverá en un momento u otro. En los países nórdicos los niños tienen pantalones impermeables para poder ir a jugar al parque sin problema. Los invernaderos no se inventaron para cultivar tomates en Almería, sino para poder disfrutar de "jardines de invierno". Ahora se llaman solariums, ¿ha visto alguien alguno aquí?. ¿Por qué se limita más que en Francia el porcentaje de bungalows en nuestros campings? ¿A alguien se le ha ocurrido que podría ser buena idea cubrir alguno de los parques infantiles? ¿Regalar chubasqueros a los turistas?


En definitiva, necesitamos cambiar nuestra cultura para que ni nosotros ni quienes nos visitan vivan como una perdida que esté nublado o llueva. En verano hay el 50 % de posibilidades de que eso suceda. No confiemos en el cambio climático, podrá elevar las temperaturas pero las nubes seguirán empeñadas en estancarse contra nuestras cordilleras.