Pruebo la bicicleta eléctrica Trek Powerfly 7


Sigo con mis pruebas de bicicletas eléctricas. Quería probar el motor Bosch Performance CX y no lo encontraba en ninguna tienda de mi ciudad, así que tuve que alquilar una Trek Powerfly 7 de 2018 en Bicicletas Morán. Me cobraron 30 euros por la mañana del sábado. Es una bicicleta rígida de gama alta con tija telescópica, horquilla RocksShox Recon RL, batería más escamoteada que integrada y un precio de 3.800 euros. Una bicicleta bonita, cómoda y cara. Plato Bosch de 15 dientes, que equivale a un 37,5 y piñones 11-46. El desarrollo me costó moverlo en llano en el piñón más pequeño y en fuerte subida en el más grande.



La bici y el motor me gustaron, pero no tuve la misma sensación de comodidad que con la Scott Shimano Steps o la Haibike Yamaha. ¿Se puede rodar en llano sin motor? Si, pero no apetece como en el caso del Yamaha. Genera más resistencia al pedaleo que el Shimano. La resistencia del motor se hace sobre todo evidente al rodar con asistencia en llano o ligera bajada y sobrepasar los 25 km/h, velocidad a la que se corta el motor. A partir de ahí la resistencia nos impide sobrepasar los 30 o 32 km/h. Solo en fuerte descenso la bicicleta se embala.



Por otro lado, me pareció que el motor era muy sensible a la marcha que tuviera engranada. Cómo si en cada caso sólo hubiera una única marcha posible y hasta que no la encontraras no ibas cómodo en la bici. Si el piñón que el motor quería era el 36, no le valía ni el 42 ni el 32. En otras ocasiones, me vi haciendo un molinillo ineficaz -como de niño chico- al anticipar la bajada de marchas ante la perspectiva de una gran pendiente. No le acabé de coger el tranquillo. Hace más ruido que el Shimano Steps y el que hace es diferente al del motor Yamaha PW. Es menos molesto que el que hace este en el llano, aunque el Yamaha se puede apagar y rodar tranquilamente, y es parecido en subida. Pero hay unos momentos, en los que se tiene engranado un piñón ligeramente más alto del idóneo y la cadencia de pedaleo aumenta, en que hace un ruido como de molinillo de café bastante agudo y revelador.
Desarrollo
Velocidad mínima a 60 RPM. Sin contar el motor.
Velocidad máxima a 90 RPM. A partir de 25 km/h el motor no asiste. (en este caso, frena un poco)
Desarrollo en pulgadas
37,5x46
37,5x11
6,8 Km/h
42,5 Km/h
23.6-99

Casi todo el tiempo rodé en modo Tour -el segundo de los posibles-, el modo Eco sólo vale para llano o subidas propias de senda verde. El modo eMTB es maravilloso. En subidas del 20 % te da la asistencia que necesitas y en terreno variable, con subidas y bajadas con distinto porcentaje que se van encandenando, es comodísimo. Eso sí, para arrancar en cuesta hay que bajar al modo Tour porque sino la bici se encabrita. El modo Turbo da miedo. Da un plus de potencia que casi convierte la bicicleta en una moto. Apenas lo utilicé excepto para los últimos cien metros de subida en los que ya iba agotado.



En definitiva, el motor me pareció menos indulgente a cadencias bajas cómo la mía que el Yamaha PW, más potente que este, y menos agradable por rumoroso y poco natural que el Shimano Steps 8000. Se siente menos la unión con la bici.Pero igualmente un motor digno, que podría comprarme si la bici finalmente elegida lo llevara. La consola Purion es muy cómoda en marcha pero le falta respecto de la Bosch Intuvia o las de Yamaha un puerto USB para cargar los móviles. Es un olvido que puede parecer superfluo en una maquina cuyo objetivo principal es subir montañas, pero que parece extraño en una época donde la conectividad y la batería lo es todo. Un móvil utilizándolo como GPS con Komoot apenas dura 3 horas y da pena tener una batería tan grande al lado y no poder utilizarla.


Después de dos subidas al monte Naranco, 900 m de desnivel positivo y 30 km de recorrido aún quedaba dos rayas de batería -la tercera había desaparecido justo antes de coronar- y en el modo eMTb todavía anunciaba una autonomía de 11km. La autonomía la va recalculando según el esfuerzo de los últimos metros, así que es muy variable. Justo al coronar puede anunciar una autonomía en modo eco de 35 km para unos cientos de metros después de llano aumentar a 50km. Me pareció bastante útil y tranquilizador. Sobre todo, la autonomía no se calcula de modo optimista, así que siempre hay una reserva que no se va agotando al ritmo inicialmente esperado. La ruta mereció un IBP 71, con 14 km de subida de subida y 3 de llano y una pendiente media de 6,7 %. Estos datos hay que tomarlos con cautela, igual que los de las otras dos pruebas, porque han sido tomados con el poco fiable gps de un teléfono móvil.



Si extrapolamos la capacidad de la batería con una regla de tres, la autonomía total sería la siguientes:
Autonomía total
Desnivel positivo total
Km de subida totales
Km de llano totales
50 km
1583
23
5
Cómo se ve estos datos están mediatizados por la ruta considerablemente más dura que la recorrida con las la Scott Shimano Steps o la Haibike Yamaha. Lo que nos dicen es que la autonomía de las tres bicicletas, las tres baterías y los tres motores es muy similar. Aproximadamente dan para 100km en llano, o 1500 m desnivel en subida. Si haces 600 metros de desnivel podrás recorrer 75 km a condición de que los kilometros de subida no sean más de 25. Si haces 900 metros de desnivel podrás recorrer 50 km a condición de que los kilómetros de subida no sean más de 23 o 25. Es decir, se gastan 100Wh por cada 300 metros de desnivel de subida.

Después de 2h y 45 minutos de salida -de los que sólo 2h 15 minutos estuve en movimiento- y continuas subidas y bajadas estaba reventado. Por mucho motor que traigan estas bicis, uno se cansa. Las bicicletas eléctricas de montaña nos permiten hacer deporte y disfrutar a quienes de otro modo nos damos la vuelta después de que se nos atragante un repechín del 7%. Así que acabamos haciendo mucho más ejercicio que el que haríamos con una bicicleta normal. Pero es un ejercicio mucho menos agónico y más regular. Y sobre todo, aumenta mucho el disfrute.

Cómo dice Millet Racing en uno de sus videos, el eMTB es un nuevo deporte, distinto del mountain bike, que se parece al esquí alpino en su pretensión democratizadora y de acercamiento de las masas a la montaña. Es un deporte que cuando uno empieza a acercarse parece caro. Yo mismo he llegado a esto buscando una mountabike de 800 euros. En la tienda me dijeron: "si pruebas la bicicleta eléctrica no querrás otra cosa". Una vez probada la primera, no quería gastarme más de 2.500 euros. Sería pues una eMTB rigida de entrada de gama. Luego me he convencido de que la tija telecópica es imprecindible -!incluso en bajadas por carretera!- y que deben tener razón los chicos de E-MOUNTAINBIKE de que no tiene sentido una bicicleta eléctrica sin doble suspensión. Así que ya he aumentado mi presupuesto hasta los 3.500 euros.



Es cierto que el ciclismo y, sobre todo, el eMTB produce un placer y un cansancio; un disfrute del aire libre y de la velocidad, muy parecidos al del esquí alpino. Y como en el esquí alpino con los remontes y el pisado de las pistas, el objetivo es remover los obstáculos que dificultan el placer. Y puestas así las cosas, teniendo en cuenta que una bicicleta dura al menos 10 años, sino toda la vida, ¿hay alguien que se gaste al año menos de 3500 euros en esquí alpino, entre forfaits, apartamentos, viajes, esquí, clases, etc? Pues ahora, con el eMTB las pistas y los remontes ya los ponen la naturaleza y el motor, y son gratis si tienes la suerte de tener montañas al lado de casa.

Lee las pruebas de otras bicicletas eléctricas.