Un Camping Pod en Les Village des Monedieres en Corrèze

Le village des monedieres responde al concepto de glamping aunque no es un camping. Son una treintena de roulottes de estilo antiguo y varias cabañitas (camping pod).

Está en un pueblo un poco perdido, Chamberet, en el despoblado Departamento de la Corrèze. Esta provincia es el feudo de los presidentes Chirac y Hollande.


No empezamos muy bien porque la recepción tiene horarios de atención demasiado rígidos y llegamos una hora antes de la apertura. A la recepcionista no le sobra profesionalismo, aunque también puede ser un modo de comportarse en la región que yo no supe captar.


Nuestra cabaña forestal (camping pod familiar) tenía una gran cama de matrimonio, especialmente confortable y con un buen edredón, una cama nido para los niños, una minicococina (una mininevera, un microondas, un fuego eléctrico, un calentador de agua y un fregadero), y un minibaño (sólo lavabo y wc). Aquí es donde el concepto falla. Tienen dos camping pod simples (sin baño) y dos familiares. Pero sólo una ducha y un wc común, que se comparten con la piscina y el bar, y quedan a una distancia considerable. Los pod estarían bien si contaran con una zona de baños dedicada sólo para ellos.


Fuera de la cabaña hay una mesa metálica de jardín con cuatro sillas y una barbacoa de carbón. También se puede alquilar una cabaña con un grill finlandés.

Tenía muchas ganas de conocer el camping pod, que está muy de moda en el Reino Unido. Es como una tienda de campaña de madera. La inversión es aproximadamente de una cuarta parte que un bungalow tradicional.

Básicamente hay dos tamaños. El original que mide 3,5 metros de largo por 2,5, en el que puedes dormir tres personas. Y el familiar que mide casi cinco metros por 3,5. Ambos tienen una terraza exterior no cubierta de unos dos metros de largo. Es un espacio muy pequeño pero muy agradable. El que probamos nosotros, el familiar, es un poco pequeño para una familia de cuatro, sobre todo con un bebé. La cama nido desplegada ocupa demasiado, quizás sería mejor una litera. Echamos de menos la ducha. La cocina es demasiado pequeña para hacer algo con comodidad. Quizás la terraza debería ser cubierta y poner allí la cocina.


El que probamos estaba muy bien equipado y decorado con mucho gusto. Debajo de la cama de matrimonio hay un hueco para guardar la maleta y encima una estantería. El menaje, para cuatro, estaba ordenado en dos cajas de colores de Ikea. Una cestita en la encimera escondía los utensilios de cocina, las ollas colgadas de la pared, los cubiertos en su colgador. Sólo echamos en falta una cafetera.

El tamaño lo hace agradable para una pareja o una familia de tres. Nosotros no nos vemos pasando aquí unas vacaciones. Pero si un fin de semana.


Dormimos muy bien en el camping pod familiar. Es muy caliente, la madera muy cálida, muy amoroso. Afuera llovía y eso lo convertía en todavía más acogedor, aunque nos impidiera disfrutar de la terraza descubierta.

La piscina, aunque pequeña, hace su función. Está calentada y cubierta.

El edificio de servicios está un poco descuidado. Las gerentes deben atender la recepción, las roulottes y el bar pero no dan abasto. El bar sólo abre de 16 a 20. También puedes tomar allí el desayuno. Al Village des Monedieres le falta tamaño y, probablemente, rentabilidad, para ofrecer buenos servicios comunes.


Como fue una parada en medio de un viaje, y encima llovía, apenas pudimos visitar nada. Al lado de las roulottes está el Arboretum de Chamberet. Un parque magnífico para un pequeño pueblo perdido de Corrèze. Un verdadero jardín botánico de 18 Ha precioso con varios recorridos, incluso por un bosque espeso. Tiene un recorrido de orientación, un swin golf y un disc golf. Es también el inicio de varias rutas de senderos y bicicleta de montaña perfectamente señalizadas.

Lo qué más nos gustó

Lo agradable, amorosa y cálida que es la cabaña forestal (camping pod familiar).

El Arboretum de Chamberet.


Lo qué menos nos gustó

Qué la ducha estuviera tan lejos y se compartiera con la piscina y el bar.

Los servicios generales, que desmerecen la calidad de los alojamientos.